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El error de querer gustarle a todo el mundo

El error de querer gustarle a todo el mundo

Uno de los errores más comunes en marketing —y uno de los más costosos— es intentar agradarle a todo el mundo. Suena lógico: más personas = más clientes, ¿no? Pero en la práctica pasa todo lo contrario. Cuando una marca trata de ser para todos, termina no siendo relevante para nadie.


🎯 Cuando hablas para todos, nadie se siente aludido

El marketing efectivo no funciona como un megáfono, funciona como una conversación.
Y las conversaciones reales no se dan con multitudes, se dan con personas específicas.

Cuando tu mensaje es demasiado general:

  • No conecta emocionalmente
  • No resuelve un problema concreto
  • No genera identificación
  • Se percibe como “una marca más”

Las personas no compran lo que es “para todos”. Compran lo que sienten que fue hecho para ellos.


🧠 El miedo a nicharse

Muchas marcas evitan definirse porque piensan:

  • “Si me enfoco en un grupo, pierdo a los demás”
  • “Mi producto le puede servir a cualquiera”
  • “No quiero cerrar oportunidades”

Pero la realidad es que la claridad atrae y la ambigüedad aleja.

Cuando una marca no tiene una identidad clara, el cliente potencial tiene que hacer el esfuerzo de entender si eso es para él… y la mayoría no lo hará. Simplemente sigue haciendo scroll.


💥 Las marcas que más crecen no buscan gustar, buscan conectar

Las marcas fuertes:

  • Tienen personalidad
  • Tienen opiniones
  • Tienen un estilo definido
  • No le hablan a todos, le hablan a su gente

Y sí, eso significa que a algunas personas no les va a gustar. Pero eso no es un problema, es una señal de que tu marca tiene carácter.

Si nadie se incomoda con tu mensaje, probablemente tampoco nadie se emociona con él.


🔍 Ejemplo simple

Imagina dos mensajes:

❌ “Ayudamos a personas y empresas a mejorar su presencia digital.”
✅ “Ayudamos a negocios pequeños que se sienten invisibles en redes a convertirse en marcas que venden.”

El segundo mensaje deja fuera a muchos… pero conecta profundamente con los que sí importan.


🚫 Gustar no es lo mismo que vender

Muchas marcas priorizan verse “bonitas” o “neutrales” para no incomodar. Pero el marketing no es un concurso de popularidad.

Tu objetivo no es que todos digan “qué lindo contenido”.
Tu objetivo es que la persona correcta diga:
“Esto es exactamente lo que necesito.”


✅ ¿Qué hacer en lugar de intentar gustarle a todos?

  1. Define claramente a quién NO le hablas
  2. Usa el lenguaje de tu cliente ideal, no lenguaje genérico
  3. Toma postura (con respeto, pero con claridad)
  4. Enfócate en un problema específico
  5. Acepta que perder atención equivocada es ganar atención correcta

✨ Conclusión

Querer gustarle a todo el mundo es una estrategia segura… para pasar desapercibido.

Las marcas que crecen no buscan aprobación masiva. Buscan conexión real con un grupo específico. Y cuando logran eso, las ventas, la fidelidad y el reconocimiento vienen como consecuencia.

No necesitas más personas mirándote.
Necesitas las personas correctas escuchándote.